Qué es un junk journal

Qué es un junk journal

Llevo muchos años haciendo collage artístico. Me gusta contar historias a través de mi trabajo, pero seré sincera: tanta perfección a veces me agobia. Por eso, en muchas ocasiones hago collage únicamente para divertirme y eso también es una parte importante de mi proceso creativo.

No todo lo que hago tiene que convertirse en una obra de arte ni terminar publicado en Instagram. Para mí, llevar un journal de collage es liberador: no tienes que demostrar nada a nadie. Eres tú, tus recortes y tu diario personal.

En este artículo te explicaré qué es un junk journal y cómo puedes empezar el tuyo. Espero que esta lectura te anime a descubrir esta parte más íntima y libre del collage.

¿Qué es un junk journal?

La palabra junk suele traducirse como “basura”, pero esta traducción puede resultar confusa. No significa que tengas que llenar el cuaderno de desperdicios. Se refiere a esos materiales cotidianos que normalmente descartamos o dejamos olvidados en un cajón.

Aunque el término junk journal es relativamente reciente, la práctica de reunir textos, imágenes y recuerdos en un cuaderno tiene una larga historia. Desde el Renacimiento se utilizaron los commonplace books, o cuadernos de temas comunes, para recopilar citas, recetas y conocimientos organizados por temas.

Cuadernos de temas comunes. Wikipedia

En el siglo XIX encontramos también álbumes personales y scrapbooks: los primeros conservaban fotografías, cartas y recuerdos; los segundos, conocidos como álbumes de recortes, reunían fragmentos de publicaciones y otros materiales pegados en sus páginas.

Scrapbooks del siglo XIX

Esa costumbre de guardar pequeños recuerdos sigue muy presente en el junk journal. Si también conservas cada papelito como si fuera un tesoro, quizá ya tengas material para empezar el tuyo. A mí me pasa: voy a una cafetería y salgo con una tarjeta, la etiqueta del té o un envoltorio que me ha llamado la atención. Mis amigos a veces se ríen de todo lo que guardo, pero yo ya estoy imaginando cómo usarlo en una página.

El junk journal y su relación con el collage

El interés por los materiales encontrados no es nuevo. También tiene antecedentes importantes en la historia del collage. A partir de 1918, el artista alemán Kurt Schwitters comenzó a crear sus obras Merz con billetes, etiquetas, anuncios, periódicos y otros restos recogidos en su entorno.

El propio nombre Merz surgió de uno de estos recortes. Schwitters había utilizado un fragmento de un anuncio del banco alemán Kommerz und Privatbank, en el que solo podía leerse la parte final de la palabra: merz. A partir de entonces, empleó este término para definir su manera de crear con materiales cotidianos.

Un ejemplo muy interesante es su collage Ohne Titel (Agfa-Filmpack), realizado hacia 1925. En la composición podemos reconocer parte de un antiguo envoltorio de material fotográfico de AGFA. Schwitters no ocultó el nombre de la marca ni intentó convertir el papel en otra cosa: aprovechó su tipografía, su color y las marcas producidas por el uso como elementos de la composición.

Ohne Titel (Agfa-Filmpack), Kurt Schwitters, hacia 1925 Collage con materiales impresos. Imagen de dominio público disponible en Wikimedia Commons.

En un junk journal sucede algo parecido. Una etiqueta, una entrada o un envoltorio no necesita ser bonito ni tener valor artístico por sí solo. Al recortarlo, combinarlo con otras imágenes y situarlo en un nuevo contexto, comenzamos a mirarlo de otra manera.

Esta es una de las ideas que más me interesan del collage: cualquier fragmento puede transformarse en material creativo si prestamos atención a sus formas, colores, palabras o texturas. El junk journal nos permite practicar esa mirada sin la presión de crear una obra perfecta.

Qué necesitas para empezar

No recomiendo comprar una gran cantidad de materiales antes de crear tus primeras páginas. Tener demasiadas opciones también puede bloquearte.

Para comenzar necesitas:

  • Un cuaderno.
  • Tijeras.
  • Pegamento apto para papel.
  • Una selección pequeña de imágenes y recortes.

Después puedes incorporar otros elementos si realmente los necesitas: pegatinas, sellos, cintas, papeles especiales, sobres, fotografías o telas finas.

No hace falta conservarlo todo. Yo prefiero elegir materiales que tengan una imagen, un color, una textura o una tipografía que me interese. Acumular papeles sin criterio puede convertir una actividad creativa en otro problema de organización.

Si no tienes recortes en casa o te cuesta combinarlos, una selección preparada puede facilitar mucho el comienzo. Tener un conjunto limitado de imágenes ayuda a concentrarse en crear, en lugar de pasar horas buscando materiales.

Elige un soporte que puedas usar sin miedo

No empieces con un cuaderno tan bonito o costoso que te dé miedo estropearlo. Un cuaderno sencillo, un libro de segunda mano o un formato acordeón funcionan muy bien.

También puedes comenzar por una página interior. La primera página suele generar una presión innecesaria porque parece que debe presentar todo el cuaderno. No tiene por qué hacerlo.

Páginas de mi junk journal con texturas y retazos. Ver cuaderno para collage

Cómo usar recortes sin buscar la perfección

Al trabajar en tu junk journal, date un margen para experimentar sin preguntarte a cada paso si la composición está bien o mal. Puedes mover los recortes, superponerlos y probar distintas combinaciones antes de pegarlos. No necesitas conseguir una página equilibrada desde el principio: una imagen muy grande, un recorte que sobresale por un borde o una combinación inesperada pueden darle personalidad.

Tampoco hace falta tener una historia o un mensaje definidos antes de empezar. Puedes elegir una imagen porque te atrae su color, su forma o algún detalle, y buscar después otros elementos que despierten tu curiosidad. Al reunirlos, quizá aparezca una relación que no habías previsto. El significado puede surgir mientras trabajas.

El junk journal permite tanto planificar una página como dejar que los materiales guíen el proceso. Si partes de una idea concreta, puedes elegir los recortes para desarrollarla; si prefieres improvisar, puedes descubrir qué quieres contar a medida que los combinas. Además, puedes dejar una página a medias, retomarla otro día o cubrir una parte que ya no te interesa. No tienes que resolverlo todo en una sola sesión.

Ideas para llenar un junk journal

Todo lo anterior puede sonar muy bonito, pero, cuando llega el momento de crear, quizá no resulte tan fácil. Te lo digo abiertamente: a mí me costó desprenderme de mi lado más compositivo y empezar a crear un poco a lo loco. 😊

Estas son algunas ideas que puedes probar:

1. Un junk journal de inspiración dadá

El estilo dadá es uno de mis favoritos porque permite trabajar con mucha libertad. Es perfecto para pasar una hora creativa sin preocuparte por obtener un resultado impecable.

Despliega todos los recortes sobre la mesa y empieza a superponerlos. En esta ocasión, el objetivo es muy sencillo: llenar toda la página. No pienses demasiado dónde debería ir cada elemento y deja que las combinaciones aparezcan mientras trabajas.

El ejemplo que acompaña este artículo está realizado con mi sobre de recortes de estilo dadá.

2. Relata la historia de un viaje

Tu junk journal también puede convertirse en un álbum de viaje. Puedes reunir billetes, mapas, entradas, etiquetas, fotografías y pequeños papeles que hayas encontrado durante esos días.

No necesitas contar el viaje de manera cronológica. Los recortes pueden ayudarte a recordar un lugar, una comida, una conversación o cualquier detalle que no quieras olvidar.

Si te interesa desarrollar esta idea, en mi eBook Bitácora de viaje encontrarás una propuesta pensada específicamente para crear y conservar tus recuerdos mediante el collage.

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3. Experimenta sin un objetivo

Esta es la opción que más me gusta: comenzar una página sin saber cómo va a terminar. Puedes elegir una idea muy sencilla y permitir que el journal se construya poco a poco.

Algunas de mis páginas favoritas son:

  • Páginas llenas de pegatinas.
  • Páginas creadas únicamente con etiquetas de bebidas.
  • Páginas dedicadas a las películas que he visto en el cine.

No hace falta que cada página cuente una gran historia. A veces, una colección de pequeños elementos cotidianos ya dice mucho de nosotros.

Espero que te animes a probar el junk journal con collage. Y, si quieres empezar hoy mismo, visita mi sección de material para collage. Allí encontrarás sobres de recortes, imágenes y kits con todo lo necesario para comenzar a crear.

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APA 7:
Bermúdez, A. (2026, 16 de septiembre). Qué es un junk journal. https://adrianabermudez.com/que-es-un-junk-journal/

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